CON EL SUBCONSCIENTE A NUESTRO FAVOR

A veces, la vida nos lleva como en la corriente de un río caudaloso, nosotros nadamos o simplemente flotamos dejándonos llevar. En ocasiones, tratamos de alcanzar una orilla o incluso nadar contra la corriente, entonces, cansadas y desgastadas por el esfuerzo casi inútil, nos dejamos llevar. Reaccionamos cuando pasa cerca un tronco, esquivándolo o nos aferramos a él, pero de cualquier manera no tenemos el control, no sabemos hacia dónde vamos. En esta carrera, aunque sea en aguas dulces y mansas, también encontramos remolinos y nos esforzamos por seguir flotando, pero inmersas en lo inmediato la vida pasa, no disfrutamos el paisaje, las flores, el sol o la lluvia. Vamos perdiendo energía vital. Así, muchas de las mujeres que emigramos tendemos a dejarnos llevar, a oponernos o a hacer más ;soportable; la nueva situación. Nos ocupamos en reaccionar en vez de actuar, vamos solucionando lo que se presenta y pensamos mucho en el pasado, lo que dejamos atrás y en un futuro irreal, porque no estamos trabajando en nosotros, en el presente.


No importa el tiempo que llevemos fuera de nuestra patria, puede ser desde el principio o quizás algún día despertemos y tomemos consciencia de que ;me perdí a mi misma en el camino; estaba concentrada en resolver, adecuarme a las circunstancias y sobrevivir lo mejor posible, de tal forma que mis deseos y necesidades pasaron a un segundo plano. Obviamente, nos sentimos tristes, enojadas, culpables o todo junto. ¿Cómo poder salir de este ;agujero negro;?

Creo que podemos cooperar con bondad; (Beattie, Melody, 2014 p.236). Rescata las ventajas y fíjate en lo bueno de estar donde estás, acepta la situación, no con resignación, sino con la confianza de que tienes el poder de re-direccionar tu vida, para sentirte más plena y realizada en el hoy, lo que te toca vivir. Cuando estableces propósitos y metas algo o todo se pone en movimiento, te llenas de energía y entusiasmo, ya no estás preocupada, estás ocupada en alcanzarlos. Hay una magia en fijarse metas y escribirlas, se mueve una poderosa fuerza psicológica, espiritual y emocional. Es lo que te mantiene en ruta para alcanzar tu objetivo; cuando te sometes a ella, la meta trabaja por sí misma dentro de tu mente subconsciente, pues la ha absorbido, entonces disminuyen tus dudas e indecisiones, reaccionas de la manera correcta en forma automática. Te invito pues, a que hagas tu lista de metas para que tu mente consciente esté a tono con tu subconsciente favoreciendo que las cosas sucedan, cumplas proyectos importantes, en fin, que tus sueños se conviertan en realidad.

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Ph.D. Cristina Amézaga ® Todos los derechos reservados